¿Por qué tengo miedo de subir a un avión? (aerofobia)

Las fobias o miedos son algo muy común a todos los seres humanos, algunos tienen miedo a algún tipo de animal a una situación, a las alturas, pero hay un miedo que combina algunos en sí mismo y eso lo hace común y difícil de tratar


Por lo general un miedo es aprendido de alguien más pero a veces es una simple idea que se implanto en la mente, el miedo a volar es uno de los más comunes en este sentido, en él se combina la claustrofobia (miedo a los espacios cerrados) y la acrofobia (miedo a las alturas) algunas personas le añaden la misofobia (miedo a los gérmenes) pues estarán encerradas con muchas personas y no saben que hábitos de higiene tengan.

Este miedo no es problemático si  no hay necesidad de viajar en avión, es decir mucha gente lo tiene pero no es un problema porque no necesitan ir a ningún lado en este medio de transporte, por eso las personas no tratan este miedo y muchas veces pueden pasar toda su vida sin necesitar tratamiento para él.

Aquellas personas que sufren de temor a volar y necesitan viajar en este medio pueden sufrir mucho tiempo antes de subir al avión y al estar allí pasar un muy mal rato debido al miedo, por lo general se ayudan al rezar, tratar de dormir, leer o mirar alguna película (si el vuelo lo permite) esto distrae a la mente y se olvida del lugar donde está, en esta forma aquellos que tienen un miedo controlable logran superarlo en menos de 10 viajes.

Sin embargo existe un pequeño porcentaje de la población que sigue teniendo miedo y solo hará un viaje de vez en cuando a lo largo de su vida, en estos casos el miedo no desaparece, al contrario, puede aumentar porque el cuerpo quiere evitar viajar en avión, en estos casos se necesita tratamiento especializado para lograr que las personas puedan superar estos miedo y viajar en avión sin sufrir.

Los tratamientos especializados van desde la toma de medicamentos para la ansiedad hasta el enfrentamiento de la situación (que desde mi punto de vista como psicólogo, es la forma más efectiva), por ejemplo, hay un programa en los estados unidos donde las personas ingresan a una simulación de avión y escuchan todos los ruidos y situaciones comunes que estos tienen, los terapeutas hacen que se relajen hasta que con el paso de las sesiones las personas pueden ingresar a un avión comercial sin miedo pues ya conocen como funciona, que pueden esperar y como relajarse. Hay otros tratamientos donde la persona imagina estos ruidos y se mira a sí misma en la situación y se va relajando hasta conseguir superar el miedo. (Lo uso en terapia y funciona muy  bien)

Existen muchas terapias y formas de abordar este miedo, pero lo importante es entender que se puede eliminar ese miedo de nuestra vida y podemos ser felices e ir a donde nos plazco y el temor a volar no será más un impedimento, si conoces a alguien que tenga esta fobia invítalo a leer más sobre ella pues la información es eficaz para ayudarle a superarlo.

Ayuda un poco a tus amigos, te invito a que compartas este post con aquellas personas que creas que les puede servir, compártelo en twitter o en facebook, recuerda seguirme en @Psitec, dale me gusta a Psicología Tecnológica o agrégame  a tus círculos en Google+, recuerda que soy el psicólogo Juan José Hernández Lira y nos leemos luego.


4 consejos para mantener el buen ánimo cuando estas enfermo


En el post anterior (clic aquí para verlo)  te hable de cómo los pensamientos pueden cambiar tu forma de ver una enfermedad y mover tus emociones para sentirte con tristeza, depresión o ansiedad, en este quiero darte algunos consejos de cómo puedes hacer para sentirte con mayor fortaleza ante la enfermedad por muy pequeña o grande que sea:

1. Toma el control de tu mente: es más fácil decirlo que hacerlo, pero el control de la mente es fundamental para dejar atrás los malestares “extras” que le ponemos a la enfermedad cuando nos preocupamos demasiado. ¿Cómo podemos tomar el control? Simplemente comienza a darte cuenta de tus pensamientos y haz un diálogo con ellos, por ejemplo:

-Estoy muy mal, nunca debí de haberme enfermado

-Si puede ser que la enfermedad me está dando muchos problemas, pero no es para tanto, puedo controlar algunas cosas de ella y pasarla con un relativo malestar, si me entristezco, enfado o angustio solo conseguiré empeorar las cosas así que aceptare los malestares como están y tratare de sobrellevarlos lo mejor posible, me enfocare en sentirme mejor y en esa forma tomare las medidas necesarias para recuperar la mayor salud posible en el tiempo más corto que pueda. No soy una persona con superfuerza, pero puedo soportar la mayoría de los malestares sin mucho problema así que tomare aliento y me cuidare lo mejor posible.

¿notas el cambio de actitud? eso lo logras con el pensamiento, en realidad es sencillo pero toma un rato encontrarle el modo (a mis pacientes en terapia les enseño como y les da muy buenos resultados).
2. Acepta tu enfermedad. Tal vez te parezca algo tonto pero muchas personas no pueden aceptar que están mal, quieren seguir sus vidas como si nada pasara y se justifican de muchas formas para hacerlo como “tengo trabajo” “esto es pasajero” “no me va a pasar nada”. Estos pensamientos llevan a la persona a sentirse tranquila y evadir el problema lo que muchas veces lleva a estar peor por la falta de atención, para poder aceptar necesitamos pensar en la siguiente forma:
“que mala suerte, estos síntomas pueden ser de una enfermedad y esta va a interferir en todo mi ritmo de vida, me quitara tiempo y posiblemente también me quitara dinero, pero ni modo, valoro mucho mi vida y buscare la forma de estar lo mejor posible en el mejor tiempo que pueda, cuidare mi salud y esta enfermedad podrá salir de mi si le pongo la atención suficiente, es posible que pueda hacer algunas cosas aún con este contratiempo, así que me organizare en forma diferente para lograr estar lo mejor posible aun cuando tenga estos síntomas, acudiré al doctor y espero salir rápido de esto”

Esta forma de pensar te llevara a un mejor planteamiento del problema, así lograrás estar más a gusto y con mejor humor que si no lo aceptaras.
3. Adapta tu forma de vida. Las personas no queremos estar enfermas, pero cuando lo aceptamos entonces todo se nos cae encima, sentimos que las cosas no van a salir como queremos y esto provocara grandes cambios y tratamos de mantener nuestra rutina lo más que podemos, y eso es lo peor que hacemos, necesitamos entender que la enfermedad no es algo que necesitamos adaptar a nuestra rutina, sino nuestra rutina a nuestra enfermedad, para lograrlo podemos pensar así:

“ Esta enfermedad esta interfiriendo en todo, los horarios de cuidados son claros y a veces cambian sin previo aviso, me gustaría que fuera algo distinto pero no sucede así, necesito adaptar mi rutina a la enfermedad, tomare los horarios de mi enfermedad y encontrare en ellos los momentos más adecuados para mi rutina, buscare aquellas cosas que pueda hacer y lo acomodare en los tiempo libres que me da este padecimiento, pero aquellas cosas que no pueda hacer voy a buscar la forma de posponerlas o delegarlas para lograr una mejor recuperación, pues si insisto en hacerlas voy a interferir gravemente en mi proceso de recuperación y por el momento esa es la prioridad, ni modo, me gustaría que fuera de otro modo pero lo mejor es adaptarme a esta enfermedad para recuperarme lo más pronto posible”
4. Rodéate de personas positivas. A veces las personas a nuestro alrededor se preocupan más por la enfermedad que nosotros mismos y son estas personas quienes nos meten ideas en la cabeza, por eso es muy importante que aprendas a cambiar su discurso al decirles:

“Sé que esta enfermedad va a pasar, mi reacciona a los medicamentos y cuidados que le doy y en poco tiempo podré salir adelante, sé que hay cosas que pueden salir mal pero hay muy pocas posibilidades, por favor necesito de tu ayuda, creo que si mantengo un buen ánimo podre salir mejor de esta situación así que te pido ayuda para mantener ese buen ánimo al hablar de cosas positivas, ¿crees que puedas ayudarme?”

Por lo general las personas aceptan ayudarnos en esos momentos de la forma en que se las pidamos, así que no importa como sea la persona que está contigo, puedes convertirla en una aliada para estar mejor.

Estos cuatro consejos sobre las formas de pensar pueden ayudarte mucho cuando tengas enfermedades pequeñas y grandes, te invito a que lo compartas con aquellas personas que creas que le puede servir, compártelo en twitter o en facebook, recuerda seguirme en @Psitec, dale me gusta a Psicología Tecnológica o agrégame  a tus círculos en Google+, recuerda que soy el psicólogo Juan José Hernández Lira y nos leemos luego.


Esto te pasa emocionalmente cuando te enfermas


Hola, ¿recuerdas la última vez que te enfermaste? ¿Cómo te sentías? Es probable que la sensación fuese de malestar general y un poco de tristeza, para algunas personas incluso se convierte en una molestia y se enojan mucho por lo que les sucede, otras más se sienten ansiosas porque no saben lo que va a pasar, piensan una y otra vez que su enfermedad se complicará y eso les trae un malestar muy agudo.

Bueno eso no es simplemente porque sí o solo por la enfermedad, también tiene mucho que ver en como enfrentamos la vida, aquellas gentes que piensan que las cosas van mal y le pasan cosas malas a todo momento se sentirán deprimidas y con ganas de dormir y no levantarse, sus pensamientos las llevan a eso pues son como estos:

1. Estoy muy mal, no voy a salir de esta, lo mejor es estar en quietud
2. Reposare y espero tener las atenciones que requiero (y cuando no llegan se deprime porque siente que no le aprecian)
3. ¿Por qué a mi?
4. Yo nunca me enfermaba
5. Todo esto por no cuidarme

Estos son solo algunos de los pensamientos que nos pueden llevar a la tristeza, claro que hay más y una persona puede tener más de uno cuando se enferma, ¿conoces a alguien así?

Pero también están esas otras personas que se enojan, para ellas el pensamiento es algo así:

1. No debo de estar enferm@


2. Me tienen que dar lo que necesito cuando lo necesito
3. ¿Qué no entienden mi enfermedad?
4. No debi haberme enfermado
5. ¿Por qué todo a mi?

Y finalmente las personas que se ponen ansiosas:

1. Enfermarse es lo peor que me puede pasar
2. Yo me enfermo más gravemente que los demás
3. Otras personas no entienden todos los síntomas que se pueden tener
4. Puedo agravarme
5. No tengo quien me cuide si esto se pone peor.

Observa que unos cuantos pensamientos pueden llevarte a sentirte de formas que no quieres, por eso el siguiente post se tratara de cómo enfrentar estos pensamientos y llevar la enfermedad en la forma lo más sana posible (psicológicamente hablando).

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